Museo Diocesano de Barbastro-Monzón

Réplica de Sijena Sí a las declaraciones del Sr. Castiñeiras

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Manuel Castiñeiras, catedrático de Historia del Arte en la Universidad Autónoma de Barcelona, dio una conferencia en el Museo Diocesano de Barbastro-Monzón el pasado 14 de enero que se enmarcaba en el XI Ciclo de Arte Románico, titulada «Los jinetes del Apocalipsis: imágenes y resignificaciones románicas en el contexto del Milenio». Sin embargo, el jinete que vino a asolar los campos aragoneses fue el mismo conferenciante y, como plataforma ciudadana, creemos que, quien hace apología del expolio, merece una réplica.

En una entrevista publicada en el Diario del Altoaragón el 17 de enero, no deja títere con cabeza. He aquí nuestras respuestas a sus palabras textuales:

Al hablar de los bienes expuestos en Barbastro afirma: “Lo ideal, siempre, es no llegar a situaciones judiciales y buscar vías de diálogo para que el patrimonio pueda estar compartido y no se centralice en un lugar adecuado”. Nos preguntamos: tras 26 años de lucha por los bienes, con decenas de resoluciones vaticanas a favor de Barbastro y ninguna solución por parte de la Diócesis de Lérida, ¿qué otra vía cabía aparte de los tribunales civiles? Por otro lado, no estamos hablando de compartir o no, sino de definir claramente quién es el propietario de esos bienes. Y el lugar adecuado para exponer esos bienes es en la casa de sus legítimos dueños.

Amplía el foco: “En el caso concreto de las pinturas murales de Sijena, soy menos partidario del retorno. No porque tenga un interés especial en que estén en el MNAC, sino porque creo que la historia es mucho más complicada, en el sentido de que lo que queda de las pinturas es un 30% muy restaurado y adaptado a una sala en condiciones. El retorno a la sala capitular actual no sé si tiene mucho sentido porque el edificio no está aún en condiciones”. Pero Castiñeiras oculta que sí tiene un interés especial en que sigan en el MNAC. Para este museo trabajó como cargo político y testificó contra el retorno de las pinturas en el juicio que ganó Aragón. La historia no es complicada, la complica el Museo y sus defensores manipulando y tergiversando, algo que Aragón está acostumbrado a sufrir. Quede lo que quede de las pinturas, es claro que pertenecen a Sijena, y allí se colocarán en óptimas condiciones, como no puede ser de otra manera. En ello seguimos trabajando y, como Plataforma, empujando al Gobierno de Aragón a que se comprometa más con Sijena. La sala capitular, en sí misma, ya está preparada para recibirla.

Argumentando contra la devolución, deja caer: “Quizás, habría que buscar vías adecuadas para explicar el patrimonio de forma más cercana a lo que pide la sociedad”(…) “En la película El sueño de Sigena, por iniciativa de Juan Naya, existe un trabajo inmenso detrás sobre lo que fue el monasterio que permite, hoy en día, temas de realidad virtual y documentación. Sería muy interesante que se trabajase en este sentido y que todo no se focalizase en el objeto material”. En nuestra valoración de la película, ya dijimos que había sido un error usar al Sr. Castiñeiras de “experto”, dadas sus manos manchadas por el pleito contra los intereses de Sijena, de Monegros y de Aragón. La virtualización solo puede ser un recurso museístico para museos del mundo como el MNAC, o, en el caso de Sijena, para acompañar en su Sala Capitular a las pinturas auténticas de la que fue expoliada.

E insiste en los inconvenientes del transporte de las pinturas desde el MNAC hasta la sala capitular: “Es un material que se quemó, después se restauró y se sometió al proceso de reconstrucción. Aparte, está hecho con un tipo de arranques que son muy frágiles, necesitan temperatura muy estable y del cuidado de un equipo de restauradores”. De nuevo desprecia la capacidad de Aragón y de los pequeños lugares para albergar el patrimonio, en contra de la UNESCO. El Sr. Castiñeiras pretende ocultar que el MNAC, tras maltratar las pinturas durante años en almacenes inadecuados, trasladó estas piezas a exposiciones temporales en Nueva York y Londres. Además oculta que el ICOMOS, organismo oficial de la UNESCO que cataloga todas las candidaturas de patrimonio de la humanidad, en su declaración de pintura mural, obliga a devolver todas las pinturas murales arrancadas a su lugar de origen, en este caso, el Real Monasterio de Sijena. No podemos hacernos cómplices de un museo catalán que arrancó pinturas murales por todo el Pirineo, cuando ello ya se condenaba por todos los expertos mundiales a principios del siglo XX. Los grandes museos urbanos, según el Sr. Castiñeiras, parecen ser los únicos capaces de hacer esto, perpetuando los expolios al mundo rural. El MNAC podrá presumir de otras cosas, pero no de rigor científico ni de ética profesional, por cuanto en las cartelas de algunas piezas aragonesas figura, en el apartado correspondiente a la procedencia, el término «desconegut«, desconocido, lo que supone una clara e intencionada manipulación de la historia en línea con lo que nos tienen acostumbrados.

Y enfatiza el mensaje que parece haberle dictado la Generalitat: “El mundo del futuro es el virtual, de las redes, de la información. Creo que no tiene mucho sentido volver a colocar un trozo de pintura en una sala muy variada respecto a la original. Se debería compartir una entrada para ver las pinturas en el MNAC y después Sijena para ver la experiencia virtual en la sala capitular. Creo que daría más importancia que teniendo las pinturas en el estado actual”. Aquí se ven claras las intenciones del MNAC, que lleva meses remachando este tema de darnos una película y quedarse con las pinturas, algo que ya sugirieron nada más perder el pleito. Pinturas que minusvaloran cuando quieren, pero que no piensan soltar hasta que lo exijan los jueces.

Frente a esto, la Plataforma sigue invitando a toda la ciudadanía a apoyar sus campañas por la devolución de las pinturas de la sala capitular de Sijena firmando en nuestra campaña, firmas que la Plataforma llevará a Barcelona el 26 de marzo. La Plataforma, además, está organizando la II Jornada Soñar Sijena 2023 que tendrá lugar el 26 de febrero y a la que invita a todos. Sijena, sí; por justicia y dignidad.

Ecos en los Medios:

La realidad de un despropósito

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Domingo Buesa en la Jornada «Soñar Sijena 2023»

El Periódico de Aragón ha publicado hoy un artículo de Domingo Buesa Conde, ex Director General de Patrimonio y Cultura del Gobierno de Aragón y Director de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis. Es, además, miembro del Comité Científico de la Plataforma Sijena Sí. Lo reproducimos aquí en su integridad.


Concluyendo 2018 me encargaron el Dictamen sobre el lugar de origen de las obras de arte reclamadas a la diócesis de Lérida, para aportarlo al litigio de los bienes de la Franja (según ellos) y del Aragón oriental (según nosotros). Con ese exhaustivo documento intervine en el juzgado de Barbastro, contestando las preguntas de los letrados catalanes que intentaron invalidar mi intervención por haber sido el iniciador de la reclamación legal en mi condición de Director General de Patrimonio y Cultura del Gobierno de Aragón. Muy bien acompañado por el abogado de nuestro gobierno y por el de la diócesis barbastrense, estuve rebatiendo una serie de cuestiones, que atentaban contra el sentido común y que ignoraban la legislación canónica, hasta que consideraron que era mejor no preguntarme nada más.

Recordando ese momento recupero reflexiones que siguen de actualidad pues quedan objetos por devolvernos: las pinturas de la sala capitular sijenense apalancadas en Barcelona o el archivo de Roda de Isábena, conservado en la catedral de Lérida y sobre el que planea el más indigno y cobarde de los silencios. Por ello, me sigo preguntando como en aquella ocasión algunas cuestiones. ¿Cómo podía obligar el obispo a que le paguen con objetos de arte las reparaciones que tiene obligación de hacer en sus templos diocesanos? ¿Qué opinión debemos tener del obispo que sólo arregla los desperfectos de sus iglesias cuando le regalan algo?

Ciertamente, ante esta primera batería de preguntas la figura de estos prelados catalanes pasa de la condición de pastores a la condición de depredadores. Pero, no se quedaban allí. Esta realidad de obispos cambiando sus obligaciones por “regalos” de objetos preciosos, vuelve a llevarnos a nuevas preguntas: ¿Cómo puede ser el obispo el comprador de los mismos bienes que él tiene obligación de evitar que se vendan? ¿cómo se entiende un obispo anticuario que negocia con sus propios bienes?

Ante el asombro que produce esta actuación, nos queda la gran pregunta: ¿Cómo se atrevieron estos obispos a hacerlo sin contar con los permisos que estaban obligados a pedir? ¿Por qué no queda ni un solo expediente oficial que hable de estas cosas? Si el obispo Messeguer reconocía en una carta que para vender piezas “era necesaria la licencia de Roma”, estaba claro que lo conocía. Y si ellos lo sabían y no existen esos documentos, podemos pensar que eran conscientes de actuar contra derecho e incluso con absoluta falta de ética, frente a los curas que vivían abandonados en la miseria. Ante esta realidad sobra la lógica y hasta da pena que esos coros que defienden la propiedad de Lérida contribuyan a retratar a sus obispos como excelentes depredadores e incluso avezados bandoleros que vendieron sus afectos. Quizás, no estaría de más recordarles la elegancia y el respeto a la ley mantenidos por los obispos de Barbastro-Monzón que han tenido que luchar defendiendo sus diócesis contra este atropello que es un auténtico despropósito.

Al fin han vuelto los bienes a su casa, a nuestra tierra, y renace la esperanza gracias a la Justicia que ha sentenciado lo qué era de derecho. Sin embargo, deberemos seguir alerta porque ha habido curiosas posiciones en esta batalla, término que utilizo pues la consejera Ponsa dice cumplir con el mandato judicial “contra nuestra voluntad, con indignación y un profundo disgusto”. Palabras que son muy diplomáticas comparadas con las de Omnium Cultural Lleida que (periódico Segre del 9 de marzo) denuncia que “el Museo de Lleida ha sido victima de un episodio de expolio de su colección de arte diocesano. Un capítulo más de las reivindicaciones rapaces que desde el obispado de Barbastro hacen”. Mientras siguen defendiendo que el expolio lo hacemos nosotros porque ellos nunca lo han hecho, el Ministerio de Cultura lleva años cantando “Las mañanitas de San Juan” con una falta de rigor vejatoria para la España ignorada. ¿O quizás me equivoco y no tenemos los mismos derechos políticos? ¿Esta es la razón del largo proceso que sólo ha podido resolver la Justicia? A esta vocación cantarina del ministro, sea del partido que sea, se sumaron los obispos de Lérida aupados en el pavés de los políticos catalanes que hicieron su bandera de este blanqueo de obras de arte. Choca leer que el Círculo de Amigos del Museo de Lérida -que pudiera llamarse Círculo de Amigos de lo ajeno- denuncie “que la política catalana les ha abandonado”. Si esta es la opinión de la curia ilerdense según la prensa, hay otra pregunta ¿esas obras en litigio eran propiedad del gobierno catalán o de las diócesis?
Mientras surgen más preguntas absurdas sobre esta vieja historia, convertible en la novela titulada “Te arreglo el campanario si me das una cosita”, por supuesto preciosa, siguen escribiendo majaderías como “que las piezas no se nos devuelven, sino que Lérida nos las regala”. Lo dice “La Mañana” del 8 de marzo bajo el título “El arte que regalaremos”, lanzándonos una especie de maldición gitana que nos devorará reclamando piezas entre nosotros, incluso del obispo de Gerona al que invitan a pleitear contra nuestras diócesis.

Así que metan al bolsillo el diente de ajo, pónganse la cruz en el cuello, y hagan firme propósito de no callarse cuando alguien -más allá o más aquí de las fronteras- diga tonterías como estas. A veces pienso que les eximiría lo mucho que sufren sospechando que el bisonte de Altamira es originario de las montañas de Gerona. Asunto de mucha tensión porque llevarse la cueva es un problema de genios como Leonardo, que dicen retrató a la Gioconda en el río Llobregat a su paso bajo el puente de Castellvell. Como esto sólo puede sostenerse con mucho humor, llenaron de claveles rojos la puerta del museo para decirnos que esto no ha terminado aquí. Y seguimos a la espera del pícaro cuplé que elija el ministro del ramo, mientras la Iglesia de Barbastro y el Gobierno de Aragón deberán seguir trabajando a conciencia.

El Periódico de Aragón: La realidad de un despropósito (elperiodicodearagon.com)

¡Vuelven las 111 piezas del Aragón Oriental!

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Por fin hoy, tras más de 25 años de reclamaciones y pleitos, primero eclesiásticos y luego civil, ha llegado el último camión de Lérida con las piezas que quedaban por devolver. La llegada del camión, aplaudida por los vecinos de Barbastro y cantada por los miembros de nuestra Plataforma, ha marcado un nuevo hito histórico en la larga lucha de Aragón por recuperar su patrimonio emigrado o expoliado.

Nuestra Plataforma, que desde su inicio ha luchado también por los bienes de las parroquias del Aragón Oriental con dos visitas al Obispo de Lérida, una visita al Museo de Lérida y una concentración, la «Marcha a Berbegal» y la «Caravana a Roda de Isábena«, además de la presentación de Sijena Sí en Barbastro, donde quedó claro que caminaríamos todos juntos bajo la «marca» de Sijena, que abría el camino con su larga lucha y sus éxitos judiciales. Allí se lanzó la campaña de firmas en Change.org que, unidas a las recogidas físicamente en varios lugares, suman más de tres mil adhesiones.

Naturalmente, hay que esperar a las resoluciones judiciales tras las apelaciones catalanas a la Audiencia Provincial de Huesca y, luego, al Supremo. Pero nada nuevo saldrá de esta loca carrera a ninguna parte de nuestros vecinos porque, simplemente, ni la Verdad ni la Justicia están de su parte, solo las historias que se quieran contar para justificar lo injustificable. Nada de esto nos quita el sueño.

¡Barbastro Sí, por Justicia y Dignidad!

Medios y otros archivos: