Entregamos 15000 firmas en el MNAC

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CARTA AL MNAC Y SUS PATRONOS

Barcelona, 26 de marzo de 2022

Estimados señores y señora:

En vísperas del 99 aniversario de la declaración del Real Monasterio de Sijena como Monumento Nacional, hecho que ocurrió el 28 de marzo de 1923, hemos venido al MNAC una pequeña delegación de la Plataforma Sijena Sí para pedirles a ustedes y a la sociedad catalana a quienes representan la devolución de las pinturas de este monasterio aragonés.

Nuestra Plataforma viene trabajando desde hace años para que el 2023 sea elAño de Sijena”, conmemoración que las Cortes de Aragón instaron al Gobierno de Aragón a promover en una Proposición no de Ley aprobada por unanimidad el 22 de octubre de 2020.  Pensamos que celebrar con justicia y dignidad este centenario es una gran obra en pro de la reconciliación, la convivencia y la tolerancia que podemos legar a las futuras generaciones. Por ello es preciso que todos y todas pongamos manos a la obra para restañar las heridas del pasado y devolver a Sijena su esplendor espiritual, artístico, histórico y cultural.

Todos los regímenes políticos (dictadura, república, franquismo y democracia) han respetado dicha declaración, pero no ha sido hasta la actual democracia que se ha detenido la sangría expoliadora y se han llevado a cabo demandas judiciales para recuperar lo perdido injustamente en Sijena en estos casi cien años.

Desgraciadamente, en un contexto de guerra en Europa a causa de la invasión rusa de Ucrania, debemos recordar hoy que Sijena sigue siendo todavía una herida abierta de nuestra guerra civil, una injusticia no reparada que sigue supurando, un triste signo del enfrentamiento fratricida que asoló España. Durante aquella triste contienda fue incendiado el monasterio y, a continuación, arrancadas las pinturas murales de la sala capitular por parte de Josep Gudiol Ricart, un funcionario de la Generalitat y empleado de los Museos de Barcelona. Lo que se presumía un acto admirable para salvaguardar este rico patrimonio ha acabado siendo un inadmisible acto de apropiación indebida del MNAC. Viendo la situación deUcrania, que está desarrollando planes de emergencia para preservar sus obras de arte y que, en última instancia, podría incluso sacarlas del país y depositarlas en el exterior, nos hace preguntarnos: ¿quién, ante el precedente de Sijena, se atrevería a recomendar que ni un solo lienzo fuera depositado en el MNAC?

No estamos ciegos. Sabemos que hay problemas muchísimo más graves que aquejan a la Humanidad. Pero nuestra lucha humilde y tozuda está relacionada con ellos también. Si conseguimos que prevalezcan la justicia y la dignidad vencerán con nosotros todos los pueblos del mundo que han sufrido la destrucción de sus patrimonios por las guerras; vencerán con nosotros los Pueblos indígenas del mundo que han sido despojados de los símbolos de su cultura y su identidad, hoy patrimonio de los grandes museos de las metrópolis coloniales; vencerán con nosotros los Pueblos cuyas causas se pudren en los archivos de la Historia a pesar de contar con sentencias favorables o el reconocimiento de la ONU: los saharauis, los palestinos, las minorías étnicas o religiosas de decenas de países…

El 2023 es una gran oportunidad. Consideramos que el regreso de las pinturas murales daría mayor fuerza y sentido a la celebración de este centenario de Sijena. Pero, además, la retirada de todos los recursos judiciales, el reconocimiento explícito de la legítima propiedad del Monasterio sobre sus pinturas murales y el honroso gesto de respetar a los pueblos pequeños desde las atalayas culturales de las grandes urbes podrían convertir al MNAC en un referente mundial de ética, honestidad y respeto a las minorías más débiles. Hay varias razones para ello:

  1. La declaración de “Monumento Nacional” hace casi un siglo otorgó al Real Monasterio de Sijena una especial protección contra todo tipo de ventas y expolios ilegales, y ha sido la base jurídica para que los tribunales se hayan pronunciado a favor de la integridad y propiedad legítima de estos bienes que se encuentran en el MNAC solo en depósito, sin ningún título de propiedad. Sobre estas pinturas penden dos decisiones judiciales que esperan la sentencia firme del Tribunal Supremo. El  MNAC y sus patronos podrían adelantar de buena voluntad el final de este triste enfrentamiento cuya dilación resulta, cuanto menos, inmoral.
  2. Varios museos europeos que contienen arte expoliado están dando pasos hacia su devolución. Es el caso del Rijksmuseum de Amsterdam, que ha devuelto un cañón de plata, bronce y rubíes a Sri Lanka, así como otras obras a Indonesia,  y está analizando una lista de centenares de miles de piezas de su colección procedentes de las antiguas colonias holandesas en Asia. En Francia, el Senado aprobó en noviembre de 2020 la restitución de 27 piezas de arte africano expoliadas en Benín y Senegal durante la época colonial. Mientras, las reparaciones por el  expolio artístico más grande de la historia, realizado por los nazis, sigue su curso desde hace décadas, siendo el caso más conocido el del retrato de 1907 de Adele Bloch-Bauer, también conocida como  «La dama dorada», del pintor austriaco Gustav Klimt (1862-1918), expoliado por los nazis y que Austria tuvo que devolver en 2006 a  Maria Altmann, su legítima propietaria, tras una dura batalla legal.
  3. El ICOM, organismo de la UNESCO para los Museos, al que pertenece el MNAC,  exige a sus miembros el cumplimiento de los valores éticos de su Código Deontológico. Dice su artículo 2.2: “Título de propiedad válido: Un museo no debe adquirir ningún objeto o espécimen por compra, donación, préstamo, legado o intercambio sin que esté seguro de la existencia de un título de propiedad válido”. En el artículo 2.4 afirma: “Objetos y especímenes procedentes de trabajos no científicos o no autorizados: Un museo no debe adquirir objetos cuando haya motivos razonables para creer que su obtención se ha conseguido a costa de la destrucción o deterioro prohibidos, no científicos o intencionados de monumentos.”  Por otro lado, el artículo 6.2 habla de la devolución de bienes culturales: “Los museos deben estar dispuestos a entablar un diálogo con vistas a la devolución de un bien cultural al país o comunidad de procedencia. Esto se debe hacer de manera imparcial, basándose no sólo en principios científicos, profesionales y humanitarios, sino también en las legislaciones locales, nacionales o internacionales aplicables, que han de preferirse a las acciones en el plano gubernamental o político”. Y continúa en el 6.3 sobre la restitución de bienes culturales: “Si un país o una comunidad de los que proceden objetos o especímenes piden su restitución y se puede probar no sólo que éstos han sido exportados, o transferidos de otra manera, en contra de los principios de los convenios internacionales y nacionales, sino que además forman parte del patrimonio cultural o natural del país o la comunidad peticionarios, el museo interesado debe tomar rápidamente las medidas pertinentes para cooperar en su devolución, si tiene la posibilidad legal de hacerlo”.
  4. La Convención de 1970 de la UNESCO sobre las Medidas para prohibir e impedir la importación, exportación y transferencia de propiedad ilícitas de bienes culturales explica claramente que la propiedad de un bien como las pinturas de Sijena, protegido por una declaración de Monumento Nacional, de ninguna manera podría ser transferida al MNAC sin el consentimiento de todas las partes afectadas, especialmente, en este caso, sus legítimas propietarias, las monjas de la Orden Sanjuanista, y el Gobierno de Aragón que ha sido apoderado para defenderlas. Es por ello que no cabe moral ni judicialmente el inicio de nuevos pleitos que dilaten en el tiempo la entrega de estas pinturas.
  5. El ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios) dice en su importante documento Principios para la preservación, conservación y restauración de pinturas murales de 2003: “Las pinturas murales son una parte integrante de los monumentos y lugares de valor patrimonial y deben ser preservadas in situ”. Es por ello que un número creciente de lugares que perdieron sus murales por la rapacidad de museos urbanos como el MNAC, están reclamando y restituyendo el patrimonio a su lugar de origen.

No estamos solos. Traemos con nosotros en soporte digital y adjuntamos a esta carta unas 14.000 firmas de ciudadanos y ciudadanas de Aragón, Cataluña y otras partes de España y del mundo recogidas en nuestras campañas a través de Change.org y en varias mesas informativas. Les confiamos hoy su custodia según la Ley de Protección de Datos. Estas firmas apoyan nuestras reivindicaciones y reclaman la devolución pacífica de estas pinturas y el fin de este artificial enfrentamiento entre las comunidades hermanas de Aragón y Cataluña por unas obras de arte cuya legítima propiedad está más que clara.

Les rogamos, por todo ello, que atiendan nuestra reclamación y permitan que el 2023 sea el año de la restitución y de la reparación. Que Sijena vuelva a ser un lugar de paz y de esperanza que nos convoque a todos alrededor de su espiritualidad, su arte y la historia que compartimos.

Ecos en los medios:

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